Texto: Bajo Cero Magazine & Laina
Foto: Nerea Bluu
La emoción y la palabra
Laina convierte lo que cuesta decir en algo que se puede escuchar. Su música
nace en ese espacio íntimo donde las emociones todavía no están del todo
ordenadas, pero necesitan salir. Lo que empezó como una herramienta para
sobrellevar una etapa complicada terminó convirtiéndose en un proyecto
artístico que mantiene intacta esa raíz: honestidad, vulnerabilidad y una
necesidad constante de expresión.
Con una base profundamente lírica, su forma de entender el rap pone el foco
en el contenido, aunque ahora empiece a abrirse a nuevos sonidos y registros
más melódicos. No es un giro forzado, sino una evolución natural: ampliar su
lenguaje sin traicionar lo que la define. En su proceso, todo parte de la palabra,
y es ahí donde sigue estando el peso de su propuesta.
En una escena donde todavía persisten ciertas barreras para las mujeres,
Laina no responde adaptándose, sino manteniéndose firme en su identidad.
Su camino no va de encajar, sino de ocupar su espacio desde la coherencia,
con una mirada que también busca crecer junto a otras artistas.
Al final, su música no pretende ser perfecta, sino necesaria. Para ella, como
forma de entenderse. Y para quien la escucha, como ese punto de apoyo que a
veces hace falta cuando no todo está en su sitio.

¿Quién es Laina?
Pues soy yo, literalmente. Es el apodo artístico, pero no hay una diferencia muy grande entre Ainara y Laina. Quizás Laina es más “echada pa´lante”, es la parte más artística y visceral de mi ser.
No sabía que te llamabas Ainara.
Sí, me puse Laina porque mis amigos me llamaban: “La Aina, Laina, Laina”, y así se quedó. No quería un apodo que no tuviese nada que ver conmigo.
¿Cómo empezaste en el mundo de la música?
Por una época de depresión de unos cuatro años. Me costaba expresarme y mi psicóloga me dijo: “Escribe tus pensamientos”. Empecé con poesía y, como escuchaba mucho rap, decidí ponerle musicalidad a mis pensamientos rumiativos.
¿Qué artistas te marcaron al principio?
Por mi hermano mayor escuchaba rap en casa. Me marcaron Suite Soprano, Juancho Marqués, Natos y Waor, Recycled J y Gata Cattana. Siempre le he dado mucha importancia a la letra y el mensaje que transmiten.
¿Cómo es tu proceso de crear ahora?
Ha cambiado. Antes usaba beats de YouTube y escribía sobre ellos. Ahora, aunque no produzco, me gusta ver cómo crean el beat en el estudio; me inspira más. A veces suelto la frase con la melodía directamente frente al micro y voy probando. Pero generalmente suelo partir de escribir o pensar la letra.
¿Cómo definirías tu sonido actual?
Es un rap más “clásico” o antiguo, pero estoy experimentando con un nuevo estilo. Quiero probar nuevas melodías y usar recursos como el AutoTune. Ya no estoy en un momento tan depresivo, así que intento que sea algo que me identifique ahora, algo más divertido. Me gusta tener momentos para “chulear” un poco más en las letras.
¿Dirías que estás buscando una identidad sonora?
Es experimentar. No quiero quedarme estancada solo porque sé rapear triste. Es probar cosas nuevas para ver si me siento cómoda, dentro de la idea de tener claro quien soy y que me representa, claro.
¿Crees que ser mujer influye en cómo se recibe tu música?
Sí, es obvio. He tenido roces con tíos que dicen que las mujeres no rapean. A nivel sonoro, muchos hombres tienen tan integrado que el rap es de tíos que no les “entra” una mujer, por muy bien que lo haga. Siento que para que te reconozcan como mujer tienes que ser “muy top” o venir apoyada por un hombre de la industria. Si eres una artista emergente, el hueco es mucho más pequeño que para los hombres.
¿Qué te gustaría cambiar de la escena?
Que haya más espacio real para mujeres emergentes y no solo por cumplir una cuota o un porcentaje en los carteles de los festivales.
¿Qué buscas a nivel artístico ahora mismo?
Experimentar con sonidos, juntarme con gente y hacer colaboraciones, especialmente con mujeres me apetece mucho.
¿Buscas dejar un mensaje?
Escribo para mí, pero me gusta que la gente se sienta acompañada. Que cuando escuchen un tema crudo sientan que les estoy acompañando de alguna forma.
¿Qué es el éxito para ti?
Tener una vida tranquila, estar en paz conmigo misma y con cómo trato a los demás. Mirar atrás y saber que he hecho lo que quería sin hacer daño a nadie.
¿Colaboración soñada?
Juancho Marqués.
¿Miedo creativo?
Sentir que escribir es una obligación y no un alivio; cogerle asco a hacer música por eso.
¿Luego para escribir?
En mi casa frente al micro o en el balcón con un cigarro.
¿Recomendaciones?
La Blackie, Deva, Aleesha y La Jime.